martes, 22 de noviembre de 2011

¿Se puede por favor? Inbound vs outbound

Estamos viviendo tiempos difíciles para la comercialización. La reducción de los recursos disponibles (en todos los ámbitos del mercado) ya sean restricciones reales o restricciones psicológicas, hace que la capacidad de compra y el impulso en el consumo estén mermados.

Esta situación lleva a muchas empresas y profesionales de la comercialización a incrementar la intensidad e incluso la agresividad de sus acciones comerciales con el fin de combatir las menores ventas con un mayor número de acciones / intentos de comercialización.

De un tiempo a esta parte, uno puede incluso llegar a sentirse como una presa rodeada de leones entre la sabana de percheros y estanterías de alguna tienda a la que entra a curiosear.

Las llamadas comerciales al móvil también se han incrementado, los agentes comerciales intentan venderte seguros contra el paro, depósitos bancarios, cambios de compañía telefónica, etc, etc, etc

Y las compañías no hacen caso a los estudios que revelan que el 70 % de la población no desea recibir llamadas para que les ofrezcan la contratación de servicios. 




Lo mismo sucede en el mundo online, el boom de las publicidades cortinillas o intersitial está presente por todas partes. Son esos anuncios que aparecen en nuestro navegador al intentar acceder a una página web y que permanecen durante unos 6 o incluso 8 eternos segundos en los que nos matamos a buscar donde tenemos que pinchar para cerrar el molesto anuncio y no caer en la trampa de acceder a la página del anunciante. 

Los estudios han determinado que este tipo de publicidad es la más odiada por los usuarios de internet y sin embargo, como podéis comprobar cualquiera de vosotros, cada vez más presentes en la red.

El 84% de los internautas declararon en 2010 haber abandonado algún sitio web de uso frecuente porque les molesta la publicidad invasiva del sitio.

En definitiva, a casi ninguna persona le gusta que le vendan, tenemos necesidades que satisfacer en este mundo basado en el intercambio de bienes y servicios y lo hacemos a través de las compras, pero lo que queremos no es que nos vendan, lo que necesita el consumidor, particular o empresarial es que las empresas nos ayuden y orienten a que, una vez que nosotros hemos decidido satisfacer nuestra necesidad con un bien o servicio, la información que nos proporcione la empresa, las dudas que nos resuelvan el personal de ventas y el consejo o la experiencia de algún cliente del producto o servicio nos facilite realizar la mejor compra para satisfacer nuestra necesidad.

Necesitamos asesores, consejeros, prescriptores que nos recomienden la opción más adecuada para nosotros y huimos de aquellos que tratan de llevarnos a la compra a través de la presión, de la urgencia y de la insistencia. 

En Marketing decimos que el Inbound se está imponiendo sobre el Outbound. Que las estrategias comerciales que trabajan para lograr que sea el cliente quien se acerque a la marca vencen en resultados sobre aquellas estrategias basadas en el contacto directo desde la marca al cliente. 

En el estatus actual, las empresas deberían derivar sus presupuestos publicitarios invasivos hacia una estrategia de medio plazo basada en la creación de contenidos y de servicios que aporten valor al cliente en su interacción con la empresa y la marca, para que a través de esta nueva relación de consumo de contenidos o de herramientas útiles para el usuario, se establezcan oportunidades comerciales futuras.

En 2010, más del 50% de las empresas que tienen Blog han adquirido nuevos clientes por esta vía. Evidentemente, esto se debe a que los contenidos de calidad enganchan a la gente, hacen que se desarrolle la confianza y mantienen en la mente del cliente a la marca, mientras que los anuncios invasivos, directamente se repelen.

Hoy más que nunca, la presencia en Internet y en las Redes Sociales con el fin de dar sustento a una estrategia definida de creación de valor relacional con nuestros actuales y potenciales clientes es una apuesta necesaria para las empresas en general y para las pequeñas empresas en particular. Porque son las pequeñas empresas las que en muchas ocasiones tienen una mayor capacidad para canalizar y dar forma al conocimiento interno de una forma dinámica, interesante y eficiente, mientras que las grandes compañías, se pierden en la burocracia de funciones que las hace ser ineficientes en un objetivo de este tipo.

Es el momento de trabajar el "Inbound" para el medio plazo, sin abandonar las acciones de "Outbound" del presente, realizándolas con sentido y respeto a los clientes, de tal forma que lo que tengamos sembrado hoy en la estrategia de inbound nos de algún fruto en el medio plazo que haga que si llegásemos a pasar dificultades en el crecimiento comercial futuro, no caigamos en la desesperación de mostrarnos como tigres hambrientos en la sabana ante nuestros clientes o en usar herramientas digitales o telefónicas más cercanas al molesto spam que a una estrategia comercial.


¿Te animas a construir algo que proporcione valor y mejore la relación con tus clientes?


>>Foto de Cara Barer<< 

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